miércoles, 29 de septiembre de 2010

Por el voulebar de los sueños rotos...

A veces me imagino lo que pensará la gente cuando voy por la calle hablando para mi y gesticulando sin decir nada, algunos me miran raro, si, lo entiendo, me pongo muy nerviosa cuando me peleo con mi mundo interior. Normalmente discuto con mis amigas, mis padres o le digo a esa persona todo lo que le quiero decir, a la persona que asiente sin decir nada y que no me quita el hipo... Cosa que obviamente solo pasa en mi cabeza. Pero es algo que en los días como hoy me relaja. Luego, cuando alguien pasa mirándome raro me doy cuenta y paro de hacerlo, entonces me imagino que voy apurada por la calle, como en la realidad, pero acompañada por alguien especial, lo que me hace llegar a mi destino sin casi darme cuenta... Se podría decir que mi cerebro es una caja de sorpresas, lo que siempre me he preguntado cuando dicen "como una caja de sorpresas" es si esa caja de sorpresas es como esas que traen unos payasos que saltan y asustan, o como esas que te regalan en reyes que abres con ilusión sin tener ni repajolera de lo que hay dentro, aunque yo prefiero pensar que soy como la segunda (cosas del autoestima).



Buenas noches y Feliz Jueves :)

2 comentarios:

  1. cerdita :)
    nosé que decir, caca..
    tequiero mucho (L

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  2. Yo creo que eres una cajita de esas con música y una bailarina de ballet a dentro, bonita y frágil :)
    Te quiero Carolina!

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