jueves, 1 de diciembre de 2011


Cuando eres pequeña y soplas para hacer una pompa lo que quieres es que suba ¿No?
Le echas aire para que dentro de esa capa de jabón con agua, que a veces parece mágica,  tu aliento suba sin mezclarse con el aire de los demás.
Lo mismo pasa cuando deshaces un diente de león, sus filamentos blancos se esparcen poniéndolo todo perdido, pero gusta, hace sentir bien.
Pero… ¿Qué pasa si explotan tu pompa? ¿Y si te deshacen tu diente de león? Siendo pequeña gritarías, patalearías o harías eso que no te dejan hacer: Sacar la lengua.
Pero ahora eres adulto, y también tienes tus sueños, crecer, madurar, tus proyectos, tus ilusiones. ¿Qué pasa si alguien viene detrás de ti comiéndoselas? ¿Explotándolas? ¿Siguiendo tus pasos e intentando superarte constantemente y como sea solo para demostrarte que es mejor que tu?
NADA
No puedes sacar la lengua, no puedes acusar, no puedes decirle que es malo, la mala eres tú, que tienes complejo de inferioridad.
No, deberíais entenderlo, mi almohada me proporciona mis propios dientes de león, mis propios sueños, mis propias ilusiones. Mira cariño, si no tienes almohada, cómpratela



He acabado mi horrible semana, SI! Los resultados podrían ir mejor pero no se puede pedir todo, tampoco van tan mal!
Intentaré escribiros mucho más, lo prometo!
Ahora mismo devuelvo comments!

2 comentarios:

  1. gracias por pasar por mi blooog (L)
    te sigo 8)
    la entrada es super bonita, tengo un amigo que tiene un blog que se llama Diente de león:$
    beso L

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  2. Quiero volver a ser pequeña... ju!

    Un besito y feliz puente!

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